Sudoración excesiva

¿QUÉ ES?

La sudoración excesiva, o hipersudoración, es el exceso de sudoración que se produce de forma espontánea, sin necesidad de estar directamente relacionada con temperaturas elevadas o situaciones de tensión y estrés emocional o físico.

La hipersudoración no suele dar complicaciones, pero puede aumentar el riesgo de sufrir infecciones cutáneas. El principal problema de las personas con hipersudoración es su impacto negativo en el plano social y emocional, complicando sus relaciones interpersonales.

Se pueden presentar dos patrones de hipersudoración:

  • Hipersudoración primaria: suele estar localizada en zonas concretas del cuerpo, mayormente en axilas, manos y pies. Las causas de aparición son desconocidas, pero en algunas ocasiones puede tener un fuerte componente hereditario.
  • Hipersudoración secundaria: se puede presentar de forma localizada o generalizada, afectando a la mayor parte del cuerpo. Está producida por una causa secundaria como una enfermedad subyacente o la toma de algunos medicamentos.

La hipersudoración primaria se presenta durante el día y mejora durante el sueño, en cambio la secundaria se manifiesta mayormente por la noche durante el sueño.

LOCALIZACIÓN DE LA HIPERSUDORACIÓN

Se puede presentar:

  • Sudoración axilar.
  • Sudoración de manos, normalmente palmar.
  • Sudoración de pies.
  • Sudoración facial, principalmente en la zona de la frente.
  • Sudoración de la espalda.

CAUSAS

ESTRÉS

ROPA INADECUADA

ALIMENTACIÓN

GENÉTICA

Se desconocen las causas exactas del exceso de
sudoración,
 si bien los datos sugieren que en algunos casos puede existir una predisposición genética.

Los factores de tipo emocional como el estrés, la tensión o la ansiedad pueden incrementar la actividad de las glándulas sudoríparas y, por lo tanto, agravar la sudoración excesiva.

En algunas ocasiones, la sudoración puede ser consecuencia de una infección mixta por hongos o bacterias.

ABORDAJE / SOLUCIONES

HÁBITOS HIGIÉNICO-DIETÉTICOS

  • Usar ropa fresca que permita la transpiración. Preferiblemente, usar tejidos de fibras sintéticas porque repelen el sudor y mantienen la ropa seca.
  • Mantener la vivienda y el lugar de trabajo fresco y bien ventilado.
  • Evitar el consumo de alcohol, café, té, tabaco y alimentos picantes. Pueden estimular la producción de sudor.
  • Reducir o evitar los efectos psicológicos relacionados con la sudoración, así como el estrés, la tensión y la ansiedad.
  • Reforzar la higiene corporal y utilizar productos desodorantes para reducir el olor corporal.
  • Intentar llevar una muda de ropa de recambio para poder cambiarse a lo largo del día o en caso de necesidad.

ANTITRANSPIRANTES

Los antitranspirantes son productos que inhiben la sudoración a diferencia de los desodorantes, que lo único que hacen es tratar de minimizar el olor.

Actualmente los productos antitranspirantes que han mostrado más eficacia, y que se emplean en primera línea, son aquellos que llevan sales de aluminio en aplicación tópica. El clorhidrato de aluminio es de gran eficacia para cuadros de sudoración leves y moderados, y el cloruro de aluminio hexahidrato tiene una alta potencia en cuadros de sudoración moderada a severa.

OTROS TRATAMIENTOS EN CASOS SEVEROS

En casos muy severos, siempre y cuando ya se haya probado el uso de antitranspirantes tópicos y no se vean resultados, el médico podrá indicar otras líneas de tratamiento.

En estos casos los tratamientos pueden ser:

  • El uso de medicamentos anticolinérgicos orales.
  • El anticolinérgico glicopirrolato tópico en concentraciones entre el 0.5 y el 2%, normalmente usado en casos de sudoración excesiva facial.
  • La técnica de iontoforesis.
  • La toxina botulínica.
  • Eliminar las glándulas sudoríparas a través de láser.
  • Realizar cirugía al paciente, llamada simpatectomía transtorácica. Se eliminan los ganglios encargados de la sudoración en axilas y manos, pero su principal inconveniente es la aparición de sudoración excesiva compensatoria en otras zonas.